
¡Bienvenido a la alcazaba de Estepa!
Te invitamos a descubrir el imponente recinto fortificado, situado en lo alto del cerro de San Cristóbal, que acogió durante la Edad Media el castillo y la villa de esta emblemática ciudad sevillana, hoy conocida por su industria productora de aceite de oliva virgen extra y de mantecados y polvorones.
La ocupación de dicho cerro está constatada al menos desde hace 3000 años en tiempos del Bronce Final, como atestiguaron las excavaciones arqueológicas desarrolladas en el alcázar entre 1993 y 2005, perpetuándose este primer asentamiento hasta el siglo V a.C., en época turdetana, cuando se abandona durante dos siglos hasta que se reocupa en época tartésica. Este segundo asentamiento sería arrasado en 206 a.C. por los romanos, que fundarían un nuevo núcleo poblacional con el nombre de Ostippo a los pies del cerro, cuya ocupación se mantendría hasta tiempos visigodos.
El cerro de San Cristóbal, por el contrario, se mantendría en aparentemente en desuso hasta el siglo IX cuando, durante el emirato de Córdoba (756-929), se fundó en su cima un alcázar (denominación árabe de castillo). En los tres siglos posteriores se le añadirían a este una alcazaba y un arrabal, transformándose en una ciudad pujante que heredó el nombre árabe de Istabba.
En 1240-1241 Fernando III, rey de Castilla y de León, conquistó Estepa para la cristiandad y unas décadas más tarde, en 1267, su sucesor Alfonso X entregó la villa y la fortaleza a la Orden de Santiago. Bajo el control de esta orden militar se mantuvo casi tres siglos, hasta que a mediados del siglo XVI fue vendida a Adamo Centurione quien, gracias a esta compra, recibió el título de Marqués de Estepa y lo transmitió a sus herederos. Dicho marquesado transformaría el castillo en residencia palaciega en torno a 1587, manteniéndose así hasta su abandono en el siglo XVIII.
Esta app te permitirá abrir una ventana virtual a una parte importante de dicha historia, los primeros años del siglo XV, en cuatro localizaciones clave: las murallas al sur del alcázar, el patio central del alcázar, la plaza de la villa a los pies de la Iglesia Mayor y Matriz de Santa María de la Asunción, y el exterior de la alcazaba frente a su puerta principal, la de la Villa. En ellos podrás observar el aspecto que pudo mostrar la antigua villa de Estepa a finales de la Edad Media y comprobar, no solo cómo han cambiado edificios tan destacados como el alcázar, la Iglesia Mayor y las murallas de la alcazaba, sino también descubrir otros ya desaparecidos, como las viviendas al interior de ésta.
La elección de este período la explican tres motivos.
Primero, porque Estepa era todavía una villa fronteriza al cobijo de una alcazaba que mantenía el aspecto de los primeros años de la conquista cristiana e incluso de época andalusí. Esta imagen se perdería poco después cuando, con el fin de la guerra de Granada (1482-1492), dejó de ser frontera y aumentó considerablemente su población, lo que obligó al traslado del poblamiento colina abajo.
Segundo, porque el edificio más representativo del alcázar, la torre del homenaje, había sido recién construida, en 1390, en el marco de la refortificación promovida por la Orden de Santiago.
Y, tercero, porque la iglesia de Santa María conservaba todavía la apariencia de pequeña iglesia mudéjar que reutilizaba la antigua mezquita y que se perdió en buena medida en la primera mitad del siglo XVI con las obras del templo gótico tardío que hoy se alza en su lado oriental.
La reconstrucción virtual incluida en esta app tiene por objeto aportar una visión histórica inédita, pero lo suficientemente reconocible, del cerro de San Cristóbal y la alcazaba que lo ocupaba. Accede a los diferentes puntos de vista y ¡sumérgete en la historia de Estepa!