
El Ayuntamiento de Estepa celebra hoy 28 F, todos los actos conmemorativos por el Día de Andalucía. La mañana ha comenzado con la celebración del Pleno Extraordinario por el 28F en el que los portavoces de los tres grupos políticos que forman la Corporación Municipal, han leído sus manifiestos por el día de nuestra comunidad.
Manifiesto del alcalde de Estepa por el 28F Día de Andalucía:
Andalucía celebra hoy 46 años desde que su pueblo decidió, libre y democráticamente, caminar con voz propia. Cuarenta y seis años de autogobierno que han transformado nuestra tierra y que forman parte esencial de la historia reciente de España.
El Día de Andalucía es memoria; y es también conciencia y responsabilidad. Es recordar que la autonomía no fue un regalo, sino una conquista cívica, fruto del compromiso colectivo de millones de andaluces y andaluzas que entendieron que el progreso solo podía construirse desde la igualdad.
A lo largo de estas más de cuatro décadas, nuestra comunidad ha avanzado en derechos, en infraestructuras, en oportunidades educativas y sanitarias, en cohesión social. Hemos demostrado que Andalucía no es periferia ni resignación, sino talento, creatividad, capacidad productiva y ambición de futuro.
Pero la autonomía no es un punto de llegada definitivo. Es una tarea permanente. Exige vigilancia democrática, diálogo institucional y altura política. Nos obliga a defender lo que funciona, a mejorar lo que es insuficiente y a corregir aquello que no responde a las necesidades reales de nuestra ciudadanía.
El pasado mes de septiembre vivimos un hecho de gran relevancia histórica: la desclasificación de los expedientes que, durante más de 40 años, permanecieron ocultos sobre el asesinato de Manuel José García Caparrós, uno de nuestros símbolos de Andalucía y su lucha por la Autonomía. Un paso necesario para arrojar luz, para fortalecer la transparencia democrática y para hacer justicia con la memoria de un andaluz que fue ejemplo de libertad de toda una generación. La verdad no reabre heridas; las dignifica y las sitúa en el lugar que les corresponde dentro de nuestra historia colectiva.
Andalucía ha madurado como sociedad. Hoy afrontamos desafíos distintos a los de 1980: la transformación digital, la transición ecológica, el reto demográfico, el empleo juvenil, la igualdad efectiva entre hombres y mujeres. Retos complejos que requieren instituciones sólidas y cooperación leal entre administraciones.
Al mismo tiempo, y aunque pueda parecer sorprendente, atravesamos una etapa en la que existen generaciones que no han conocido otra forma de organización territorial que la Autonomía Plena y, sin embargo, cuestionan el valor y la trascendencia del autogobierno.
Resulta paradójico que una parte de nuestra juventud ponga en duda los fundamentos de nuestro sistema democrático y la estructura autonómica del Estado, mientras muestra cierta simpatía hacia modelos y regímenes de carácter autoritario. En muchos casos, estas posiciones se ven alimentadas por discursos simplistas y excluyentes, amplificados a través de campañas en redes sociales impulsadas por formaciones de ultraderecha que, aunque niegan la legitimidad del modelo autonómico, no dudan en servirse de él para concurrir y gobernar en las instituciones regionales.
También en esta lucha contra la desinformación y la verdad maquillada, tenemos nuestra responsabilidad. Nuestro obligación de informar y de educar a las nuevas generaciones. Los centros educativos deben jugar un papel vital en esta tarea de informar y contar la historia tal y como fue.
Como alcalde de Estepa, reivindico el municipalismo como base real del autogobierno. Es en los ayuntamientos donde la autonomía se hace tangible: en cada servicio público, en cada proyecto local, en cada iniciativa que mejora la vida cotidiana de nuestros vecinos y vecinas. Andalucía se construye también desde pueblos como el nuestro, con esfuerzo diario y con sentido de comunidad.
Este 28 de febrero debe servirnos para renovar nuestro compromiso con una Andalucía inclusiva, plural y solidaria. Una Andalucía que no retroceda en derechos, que defienda sus servicios públicos, que apueste por la cultura y que siga creyendo en la educación como herramienta de emancipación.
La bandera blanca y verde no pertenece a ninguna sigla; pertenece al conjunto de un pueblo que supo unirse cuando más lo necesitaba. Ese espíritu es el que debemos preservar.
Hoy celebramos lo conseguido, honramos a quienes lucharon por ello y asumimos la responsabilidad de seguir avanzando.
¡Viva Andalucía!