
Entre las diversas actividades que se celebran en Estepa por el 8M Día Internacional de las Mujeres, está este acto central de la celebración de un Pleno Extraordinario por el 8M en el que los portavoces de cada grupo político leen sus manifiestos por el 8M, textos en los que cada partido refleja su opinión y pensamiento de la igualdad entre hombres y mujeres.
El Pleno del Ayuntamiento de Estepa se ha celebrado hoy, viernes 6 de marzo, entre otras acciones desarrolladas en la jornada. Inmaculada Manzano, por el partido Independientes por Estepa ha leído su manifiesto. Por el Partido Popular, el texto ha sido leído por Remedios Borrego y por el Partiso Socialista Obrero Español el manifiesto ha sido defendido por Florencio Salvador Díaz, concejal de Igualdad y Mujer.
El alcalde de Estepa, Antonio Jesús Muñoz ha leído el manifiesto oficial del Ayuntamiento, tras el cual, se ha levantado la sesión.
MANIFIESTO POR EL 8M DÍA INTERNACIONAL DE LAS MUJERES
Señoras y señores concejales, señor secretario, representantes de los medios de comunicación, vecinos y vecinas:
Hoy nos reunimos en este Pleno Extraordinario para conmemorar el 8 de marzo, Día Internacional de las Mujeres. Una fecha profundamente reivindicativa. Un día para reconocer avances, pero también para señalar con claridad todo lo que aún queda por conquistar.
Las mujeres siguen enfrentándose a desigualdades laborales y económicas: brecha salarial, mayor precariedad, dificultades para acceder a puestos directivos y una presencia mayoritaria en sectores más vulnerables.
Continúan soportando una sobrecarga de cuidados no remunerados que condiciona su desarrollo profesional y personal. Persisten estereotipos y roles de género que limitan expectativas, imponen dobles raseros y generan presiones estéticas y sociales injustas. Y todavía hoy la participación plena en espacios de decisión política, económica y social no
es una realidad equilibrada.
Además, no todas las mujeres parten del mismo punto. La discriminación se intensifica cuando se suma la clase social, la edad, la etnia o el contexto cultural. La igualdad real exige mirar también esa interseccionalidad.
Atención especial requiere la situación que estamos viviendo estos días donde en países como Irán, el maltrato a las mujeres es absolutamente intolerable.
Pero por encima de todas estas desigualdades, hay una realidad que nos golpea con una crudeza insoportable: la violencia machista. El asesinato de mujeres a manos de sus parejas o exparejas sigue siendo la expresión más brutal de la desigualdad. El pasado año 2025 fueron asesinadas 46 mujeres en nuestro país. En lo que llevamos de 2026, ya son 10. Son cifras que no
pueden convertirse en rutina, que no pueden anestesiarnos.
Y junto a esta tragedia, otra forma especialmente cruel: la violencia vicaria. Desde 2013, año en que los menores comenzaron a ser considerados oficialmente víctimas de la violencia de género, 67 niñas y niños han sido asesinados en España por quienes debían protegerlos. Este año 2026 ya lloramos las muertes de Noemí y Yared. Sus nombres no son números; son vidas truncadas, familias rotas, heridas que no cicatrizan.
El Ministerio del Interior tiene detectados en el sistema VioGén 1.532 menores en riesgo de ser agredidos por los maltratadores de sus madres. Tres de ellos están en riesgo extremo; 131 en riesgo alto; 1.404 en riesgo medio. No queremos llenar este día de cifras que suenen huecas, pero es necesario recordarlas para no olvidar la gravedad del problema y para hacer justicia a las víctimas.
El morado del 8 de marzo no puede limitarse a un gesto simbólico anual. Detrás de esta fecha hay un trabajo constante que debemos asumir desde todos los frentes. Desde el político, por supuesto, impulsando medidas, recursos y protección. Pero también desde el educativo y desde el familiar.
Los centros educativos deben tomarse muy en serio la educación en igualdad. No podemos trivializar comentarios machistas ni actitudes discriminatorias.
Pero también debemos mirar hacia la familia, el primer espacio donde se construyen los valores. Si desde casa no educamos en respeto, corresponsabilidad e igualdad, será muy difícil erradicar comportamientos machistas en el futuro.
La igualdad no es una batalla entre mujeres y hombres. Es una causa común que nos dignifica como sociedad. No resta derechos a nadie; los amplía. No divide; fortalece. No enfrenta; construye convivencia.
Desde el Ayuntamiento de Estepa reafirmamos hoy nuestro compromiso firme con la igualdad real y efectiva, con la tolerancia cero frente a la violencia machista y con la educación en valores que garanticen un futuro más justo.
Que el 8 de marzo sea un día de memoria, de reivindicación y también de esperanza. Porque creemos en una sociedad más libre, más respetuosa y más igualitaria.
Feliz 8 de marzo a todas las mujeres. Y feliz 8 de marzo también a todos los hombres que creen y trabajan por la igualdad.