
El IES Ostippo de Estepa acogió en la tarde de ayer un emotivo acto en el que se descubrió la placa que da nombre al hasta ahora conocido como Edificio Anexo, que pasa a denominarse desde este momento Edificio Padre Félix, en homenaje al franciscano Félix del Buey Pérez, profesor y religioso muy querido en Estepa, fallecido el 16 de noviembre de 2017.
El acto contó con la presencia del alcalde de Estepa, Antonio Jesús Muñoz Quirós, y supuso un reconocimiento a la figura de una persona clave en los inicios de la Formación Profesional en nuestra ciudad. El Padre Félix fue uno de los pioneros de estas enseñanzas en Estepa y dejó una profunda huella en la comunidad educativa local.
Desde el Ayuntamiento de Estepa se agradece al director del IES Ostippo, Santiago Blanco, la invitación cursada para participar en este acto tan significativo, así como la iniciativa del claustro de profesores del centro, que ha sido el encargado de decidir este cambio de denominación como homenaje permanente a quien formó parte esencial de la historia educativa de Estepa.
La placa con el nuevo nombre del edificio fue descubierta por el fraile franciscano Fray Juan José Rodríguez Mejías, en un momento cargado de simbolismo y recuerdo.
Este homenaje sirve también para poner en valor la trayectoria de la educación en Estepa y, de forma especial, la evolución de la Formación Profesional. En el año 1962, el Ayuntamiento de Estepa delegó la educación secundaria de los jóvenes en la Comunidad de Reverendos Padres Franciscanos, una decisión que marcó una etapa decisiva en la historia educativa local. La Academia Nuestra Señora de la Asunción, fundada en 1953, pasó a convertirse en el Colegio Libre Adoptado San Antonio de Padua, abriendo un camino fundamental en la formación de generaciones de jóvenes estepeños y estepeñas.
Aquel recorrido continuó creciendo y consolidándose con el paso de los años. En 1980, el Pleno Municipal del Ayuntamiento de Estepa aprobó una nueva denominación para aquel antiguo centro, y propuso el nombre de Instituto Era Verde, y posteriormente pasó a llamarse IES Aguilar y Cano. Paralelamente, la Formación Profesional fue adquiriendo entidad propia, recorrido propio y personalidad propia, hasta desembocar en el actual IES Ostippo.
Cabe recordar, además, que en 2025 se cumplieron 50 años de la implantación de la Formación Profesional en Estepa, unas enseñanzas que estuvieron ubicadas precisamente en el edificio que hoy recibe el nombre de Padre Félix. Un inmueble que durante décadas hemos conocido simplemente como “el Anexo”, pero que ha sido testigo silencioso de una parte esencial de la historia educativa de nuestra ciudad.
Con este acto, Estepa rinde homenaje a una figura imprescindible y reconoce la memoria de quienes contribuyeron, con esfuerzo y vocación, a construir el presente de la educación pública en nuestro municipio.